Alocución pronunciada por la Administradora del PNUD en la sesión de apertura de la Reunión Anual del PNUD África 2016

02-nov-2016

La Administradora del PNUD Helen Clark. Crédito: PNUD

Bienvenidos a la Reunión Anual 2016 de la Dirección Regional de África del PNUD. Deseo extender nuestro agradecimiento al Excmo. Presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo por su presencia con nosotros hoy y al Gobierno de Guinea Ecuatorial por su hospitalidad. Vaya también nuestro reconocimiento al Presidente y a su Gobierno por el apoyo brindado a los organismos del equipo de las Naciones Unidas en el país para obtener resultados acordes con el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo y por proveer la Casa de las Naciones Unidas, en la que tienen su sede todos los organismos de las Naciones Unidas en Malabo.

 

Guinea Ecuatorial ha elaborado una ambiciosa guía para la diversificación económica y el desarrollo humano mejorado para todos antes de 2020. El PNUD se siente complacido de ser un aliado en la senda del desarrollo de este país y en la de todos los demás países de África. Este continente tiene un profundo anhelo de transformación  y todos los aliados deben prestarle apoyo para que lo logre, aprovechando y aprendiendo de los muchos éxitos del desarrollo registrados en la región.

 

Desde la última reunión regional africana del PNUD celebrada en Madagascar en julio de 2015, muchos países han comenzado el proceso de aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El apoyo a esta agenda, las agendas de desarrollo nacionales y la visionaria Agenda 2063 de la Unión Africana ocupa un lugar central en la labor del PNUD.

 

Sin embargo, estos son tiempos difíciles para el desarrollo. Entre los factores a los que las naciones africanas deben hacer frente cabe mencionar los siguientes:

 

·    La morosidad de la economía mundial. Los países que dependen principalmente de las industrias extractivas han resultado muy afectados por los precios bajos y la escasa demanda. La diversificación y transformación económicas son fundamentales para crear resiliencia ante estos embates y para sostener el impulso del desarrollo. Las economías africanas que están más diversificadas y que tienen políticas macroeconómicas y fiscales estables y entornos más propicios para las empresas, están en mejores condiciones.

 

·    La magnitud de los desastres naturales. Las graves sequías recientes en algunas partes de África, exacerbadas por el impacto del fenómeno de El Niño, ilustran lo que nos depara el futuro a medida que se intensifica el cambio climático. También debe crearse una resiliencia mucho mayor a esos embates, pues conllevan serios costos humanos, económicos y ambientales. Aun si se cumple el anhelo del Acuerdo de París, cabe esperar un empeoramiento del clima durante los próximos decenios. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a los países, especialmente los más pobres y vulnerables, a adaptarse a ello.

 

·    Los conflictos en curso. En este continente, al igual que en otras partes, algunos países aún están recuperándose de conflictos prolongados. Estos producen un retraso de varios años en el desarrollo humano. También son un terreno fértil para el comercio ilícito y la delincuencia organizada. La radicalización y el extremismo violento impulsan el conflicto en algunos entornos, del Sahel y la cuenca del lago Chad al Cuerno de África. En nuestra calidad de agentes del desarrollo, debemos prestar apoyo a los países para que aborden las causas profundas de estos conflictos y fenómenos, en particular la marginación, la falta de medios de subsistencia y otros perjuicios.

 

·    Desigualdades y discriminación generalizadas.  Las desventajas asumen muchas formas, afectando a los pobres en general, a las mujeres y a los grupos marginados. La falta de acceso a las oportunidades y los servicios básicos frena el desarrollo humano y quienes sufren estas privaciones son los que menos posibilidades tienen de ejercer influencia en el proceso político. La Agenda 2030 nos exige apoyar un desarrollo que sea inclusivo para todos.

 

¿Qué se requerirá para lograr el cumplimiento de la Agenda 2030 y la Agenda 2063 en estas circunstancias?

 

·    En primer lugar, se requerirá un fuerte sentido de implicación y liderazgo  nacionales, que ya está surgiendo. En África y en todo el mundo, muchos gobiernos están dando prioridad a la incorporación de la Agenda 2030 en los planes y políticas nacionales. Algunas de las iniciativas más ejemplares sobre la aplicación de los ODS provienen de países que, a pesar de hacer frente a muchas dificultades, consideran la Agenda 2030 y la Agenda 2063 oportunidades para impulsar la transformación.

 

·    En segundo lugar, la promesa de que “que nadie se quede atrás” es la piedra angular de la Agenda 2030 y los ODS. Insta a los países a reducir las desigualdades abordando las diferencias de ingresos y la discriminación en las leyes y normas sociales. Al liberar el potencial humano, debe prestarse atención especial a:

 

-      Las mujeres. En el Informe Regional sobre Desarrollo Humano de África 2016 del PNUD se estima que la desigualdad de género en los mercados de trabajo de África cuesta al continente 95.000 millones de dólares de los Estados Unidos por año. Invertir en las mujeres y las niñas no solo es lo que se debe hacer, sino también lo que conviene.

 

-      Los jóvenes. Habida cuenta de que más del 60% de la población de África tiene menos de 25 años, el continente tiene un potencial demográfico enorme, siempre que se hagan las inversiones correctas. El empoderamiento y el empleo de los jóvenes debe ser una prioridad para todos los países.

 

-      Las poblaciones urbanas. Muchas de las personas más pobres y marginadas de África ahora viven en ciudades y en 2030 más de la mitad de la población del continente estará urbanizada. La Nueva Agenda Urbana aprobada en la reunión de Hábitat III celebrada en el Ecuador el mes pasado tiene por objeto garantizar que las ciudades puedan ser inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles. Sin embargo, queda mucho por hacer para lograrlo.

 

-      Las comunidades rurales, en especial las que viven con escasa infraestructura y pocos servicios y/o en fronteras remotas. Puede aprenderse mucho de nuestra colaboración con iniciativas tranfronterizas como la respaldada por los Gobiernos de Etiopía y Kenya, y de nuestras experiencias globales de cesión de la gobernanza y soluciones energéticas sin conexión a la red.

 

-      Los refugiados, los desplazados internos y los migrantes. África es la tierra de origen y de acogida de muchos millones de personas que se desplazan. Muchas de estas necesitan refugio, atención de la salud, protección y medios de subsistencia. Sus hijos necesitan educación. Como agentes del desarrollo, debemos trabajar con los gobiernos y con los aliados humanitarios para formular respuestas sostenibles.

 

·    En tercer lugar, el desarrollo sostenible exige enfoques intersectoriales y que abarquen a todo el Gobierno. Con frecuencia, el principal obstáculo para el logro de un objetivo importante está fuera del sector inmediato de atención. Esto se puso claramente de manifiesto cuando se analizaron los obstáculos para el logro de los ODS: los resultados de una esfera determinada dependían del progreso de otras. En relación con los ODS, será fundamental determinar los aceleradores fundamentales del progreso desde el inicio, como el empoderamiento de las mujeres y las niñas, la energía sostenible para todos y el crecimiento inclusivo que contribuye a la erradicación de la pobreza y la reducción de las desigualdades y la marginación, y adoptar medidas al respecto.

 

La Agenda 2030 debe encararse en forma integral. Sin duda, el objetivo debe ser el logro de crecimiento inclusivo y sostenible que no aumente la desigualdad ni dañe el medio ambiente.

 

·    En cuarto lugar, es preciso establecer coaliciones amplias en torno a los ODS. El logro de los ODS es un desafío de muchos billones de dólares. Exige la movilización de recursos internos, la inversión pública y privada, la transferencia de tecnología, el intercambio de conocimientos, la innovación y el desarrollo de capacidad en todo el mundo. Las corrientes de ayuda y la financiación en condiciones favorables seguirán siendo fundamentales para los países menos adelantados, de ingresos bajos y vulnerables. También deseo expresar mi reconocimiento por la elevada prioridad que África está dando a la integración regional; la facilidad para hacer negocios y la movilidad de personas y bienes a través de las fronteras impulsarán las inversiones, las corrientes comerciales y la generación de empleo.

 

Los parlamentos y la sociedad civil desempeñan funciones importantes en la vigilancia de los progresos realizados en la aplicación de la Agenda 2030 y la garantía de la rendición de cuentas respecto de los compromisos asumidos. Para ser eficaces, necesitarán acceso a los datos, y la capacidad para analizarlos, y deberán tener voz.  

 

Además, se necesitarán esfuerzos especiales e inversiones sostenidas para avanzar en relación con los ODS en los Estados frágiles. La Agenda 2030 reconoce que el desarrollo sostenible y la paz están relacionados entre sí. Las causas profundas de la violencia y la fragilidad deben abordarse, y no solo los síntomas.

 

¿Qué papel desempeña el PNUD en la aplicación de la Agenda 2030 y los ODS?

·    Las expectativas del PNUD respecto de la aplicación de la Agenda 2030 son elevadas. En la Reunión Ministerial en ocasión del 50º aniversario del PNUD celebrada en febrero, el Ministro de Sierra Leona presente se refirió al PNUD como el “acelerador de los ODS” y otros ministros señalaron cuánto valoraban el papel del PNUD de facilitar el acceso de los países a conocimientos, competencia técnica y recursos para llevar a la práctica los ODS.

 

·    Una de las principales prioridades del PNUD es apoyar la aplicación de los ODS mediante equipos de las Naciones Unidas en los países dedicados a proveer soluciones integradas para la Agenda 2030.

·    Dirigidos por el enfoque común del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD) de incorporación, aceleración y apoyo a las políticas sobre los ODS conocido como MAPS, apoyamos a los países a ajustar la Agenda 2030 a las necesidades nacionales, determinar y abordar las restricciones al progreso y acceder a una amplia gama de conocimientos especializados sobre políticas.

·    Además, el año pasado el PNUD dirigió o codirigió varias iniciativas del  GNUD de apoyo a la aplicación, el seguimiento y el análisis de la Agenda 2030, entre otras cosas mediante:

 

o La producción de una guía de referencia para los equipos de las Naciones Unidas en los países sobre la incorporación de la agenda;

 

o La preparación de directrices para la presentación de informes nacionales sobre el avance de los ODS;

 

o  El apoyo a los países en que se ejecutan programas realizando exámenes nacionales voluntarios presentados al foro político de alto nivel, incluidos Madagascar, Sierra Leona, el Togo, Uganda, Etiopía, y Kenya, países que abarca la Dirección Regional de África del PNUD.

 

o El establecimiento y auspicio de la Campaña de Acción de las Naciones Unidas en Favor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en Bonn, con el apoyo del Gobierno de Alemania. Esta campaña sucesora de la Campaña del Milenio estimula la implicación ciudadana en la Agenda 2030, entre otras cosas mediante comunicaciones innovadoras, actividades de realización de campañas y promoción de políticas, y el fortalecimiento de los mecanismos de rendición de cuentas para la vigilancia del progreso de los ODS;

 

o La creación de un fondo mancomunado para respaldar el trabajo conjunto de los equipos de las Naciones Unidas en los países sobre los ODS; y

o La elaboración de instrumentos que puedan acelerar el progreso hacia los ODS que estén fácilmente disponibles en una plataforma en línea, prevista para enero de 2017.

 

·    Las primeras lecciones extraídas y experiencias adquiridas respecto de los ODS se recopilaron en la publicación del GNUD The SDGs are Coming to Life, que se presentó en una actividad paralela del  foro político de alto nivel en julio. El informe incluye cuatro estudios de casos de África, a saber, de Cabo Verde, Mauritania, Sierra Leona y Uganda, y sus ideas dan forma a nuestro apoyo actual y futuro para la aplicación de los ODS.

 

·    El PNUD también está desplegando su plena capacidad normativa y programática de la sede, los centros regionales y las oficinas en los países en apoyo de la aplicación de los ODS.  Se están enviando misiones interdisciplinarias sectoriales de apoyo sobre el enfoque MAPS para respaldar a las oficinas del PNUD y los equipos de las Naciones Unidas en los países, sobre la base de la demanda, y nuestra finalidad es atraer la participación en dichas misiones de otras partes del sistema de desarrollo. El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) ya ha participado en una misión.

 

·    El PNUD seguirá ayudando a los países a vigilar la aplicación de los ODS; informar y aplicar las lecciones extraídas  al respecto, como lo hizo anteriormente con los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El PNUD contribuirá a fortalecer las capacidades estadísticas y el desglose de los datos para hacer el seguimiento del progreso de los ODS,  y prestará apoyo a los países mediante evaluaciones multidimensionales de la pobreza con la finalidad de asegurar que nadie se quede atrás.

 

·    El PNUD también colabora con la Comisión Económica para África, el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo y la World Wide Web Foundation en una nueva iniciativa destinada a  “fortalecer la base empírica para una revolución de los datos en África”. A comienzos de 2017 se publicará un informe de datos de África, en que se evalúa la disponibilidad y la calidad de los datos y la capacidad analítica, y se suministra una base de referencia respecto de la cual medir los progresos para el logro de la revolución de los datos necesaria para respaldar el desarrollo sostenible en África.

 

·    Creación de alianzas para respaldar los ODS: El PNUD procurará colaborar con los gobiernos y legisladores nacionales, los líderes y consejos municipales, la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, el sector privado y otros interesados, y se esforzará para crear una conciencia amplia acerca de los ODS, entre otras cosas mediante la Campaña de Acción en Favor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

Una encuesta reciente de GlobeScan, una empresa de estudios de mercado, mostró que la conciencia pública promedio acerca de los ODS en 13 países era del 28%. Me complace señalar que la conciencia pública en los dos países africanos que participaron en la encuesta fue superior a la media, el 34% en Kenya y el 30% en Nigeria.

 

·    La promoción de  la cooperación Sur-Sur y triangular tiene una prioridad muy alta para el PNUD. El crecimiento rápido de la cooperación Sur-Sur, entre otras cosas por medio de subvenciones, el intercambio de conocimientos, la transferencia de tecnología y las corrientes de comercio e inversión, tiene un importante potencial para impulsar el progreso de los ODS.

 

·    El PNUD seguirá prestando apoyo a los países para que movilicen financiación para el desarrollo y aumenten la movilización de recursos internos. Ya estamos trabajando con Liberia, Nigeria, Botswana y Zambia en nuestra Iniciativa Inspectores Fiscales Sin Fronteras  con la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) para obtener más ingresos tributarios mediante el aumento de la capacidad de auditoría fiscal. Estamos en condiciones de desplegar conocimientos especializados de primer nivel de África y de otras partes para esta labor.

 

·    El PNUD también prestará apoyo a los países para que encuentren las sinergias entre las agendas mundiales. El Acuerdo de París sobre el cambio climático está en consonancia con los ODS. El PNUD está en condiciones de ayudar los países a adoptar ambiciosas medidas relacionadas con el clima y a crear una economía verde. Respaldamos a los países que se preparan para poner en práctica sus contribuciones determinadas a nivel nacional y movilizar la financiación para la adaptación y la mitigación, entre otras fuentes, del Fondo Verde para el Clima. Trabajaremos arduamente para ayudar a los países africanos a acceder a financiación esencial por medio de este mecanismo.

 

·    La gestión de riesgos se está integrando en todo el apoyo y la programación del PNUD en los países. La creación de la resiliencia de las personas, las comunidades y los países para hacer frente a los embates es esencial para mantener el impulso en relación con los ODS. Estamos contribuyendo a la preparación para casos de desastre y la reducción del riesgo y la prevención de desastres, y al apoyo permanente al desarrollo humano en tiempos de crisis prolongadas y la recuperación de estas.

 

·    El PNUD también ha elaborado y está poniendo en práctica un conjunto de medidas especiales de apoyo para ayudar a los países afectados por las crisis y la fragilidad a incorporar la Agenda 2030 en sus planes de desarrollo nacionales y locales a fin de promover la creación de resiliencia y acelerar el progreso de la aplicación de los ODS en contextos frágiles.

Conclusión

 

Al finalizar el período de la Agenda 2030, el desarrollo de África podrá haberse transformado. Todos los países son únicos y los desafíos de emerger son considerables, pero la dirección es clara y el potencial de progreso, enorme.

 

El propósito del PNUD es brindar el mejor apoyo posible para que los países alcancen sus objetivos nacionales y los objetivos mundiales. Debemos ser proactivos, capaces de responder y emprendedores para satisfacer los pedidos que nos hacen y para recaudar los fondos necesarios y adaptar nuestros modelos institucionales a fin de garantizar que podamos alcanzarlos. En todas nuestras oficinas en los países debemos ajustarnos a nuestro propósito en un entorno de desarrollo dinámico y de desafío continuo.

 

En todo el PNUD se están realizando esfuerzos enormes a este fin a medida que la organización se adapta a la realidad de que la financiación básica no ha sido una parte importante de las corrientes de financiación generales desde hace muchos años y es improbable que lo sea en el futuro. Ahora la organización debe  crear su propia suerte basándose en nuestra sólida reputación en el ámbito del desarrollo por medio del liderazgo y la innovación, una ejecución sólida, la rendición de cuentas y la transparencia. En esta Dirección y en otras hay muchos ejemplos de movilización de nuevas fuentes de financiación y de nuevas formas de trabajar. En esta Reunión Anual, podemos compartir esas experiencias para que todas las oficinas en los países y todas las dependencias de la organización puedan recibir el estímulo para hacer más y hacerlo mejor.

 

Con el firme liderazgo de nuestro Director Regional, Mar Dieye, y el compromiso de todo nuestro personal en las oficinas en los países, el Centro Regional y Nueva York, confío en que el PNUD seguirá siendo un aliado preferido en África. Agradezco a todos sus incansables esfuerzos, y doy las gracias a todo nuestro personal en la región por su compromiso con el desarrollo de África.